Desde AESTE recibimos con alivio la decisión del Congreso de no aprobar la propuesta de reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales. Consideramos que se trata de una resolución responsable, que evita un grave perjuicio al sistema de atención a la dependencia y a las entidades que lo sostienen.

En un momento en el que el sector de los cuidados afronta importantes dificultades para cubrir puestos de trabajo, aprobar una reducción de jornada sin prever recursos adicionales habría supuesto un riesgo evidente para la continuidad de los cuidados que reciben miles de personas. La falta de profesionales es una realidad estructural, y cualquier medida que incremente las necesidades de contratación sin soluciones que la acompañen acabaría debilitando el servicio en lugar de reforzarlo.

AESTE defiende abordar esta cuestión en el marco del diálogo social y de la negociación colectiva, donde empresas y trabajadores pueden alcanzar acuerdos adaptados a las realidades de cada servicio y territorio. La reducción de la jornada laboral hubiera generado tensiones en la gestión y un incremento de costes difícil de asumir para muchas entidades.

AESTE considera imprescindible abrir el debate sobre cómo seguir mejorando las condiciones laborales de los profesionales del sector, pero este proceso debe ir acompañado de una financiación adecuada y de políticas que apoyen la formación, la retribución y la flexibilidad organizativa. Solo así se podrá avanzar de manera gradual y responsable, sin poner en riesgo la viabilidad del sistema.

Celebramos por tanto que el Congreso haya rechazado la propuesta y reiteramos nuestro compromiso con la búsqueda de soluciones que garanticen un equilibrio entre la mejora de las condiciones laborales y la sostenibilidad de los servicios de dependencia.