Con el mes de septiembre llega el momento de que los alumnos regresen a las aulas y la vuelta al colegio en España, en un contexto tan desafiante como el actual, se ha convertido en uno de los principales retos de esta pandemia. Por este motivo será necesario vigilar los efectos que pueda tener en toda la población, incluidos aquellos que puedan afectar a nuestros mayores.

Sea como sea, desde el sector de la dependencia consideramos que esta “vuelta al cole” debe realizarse con medidas de seguridad que tengan en cuenta a toda la población, porque lo que pase con los más pequeños en los colegios podría tener un cierto impacto en nuestros mayores. Por eso, consideramos que es imprescindible que se haga con unos protocolos seguros y de una manera coordinada en todo el país.

¿Qué repercusiones podría tener el inicio del curso escolar en nuestros mayores?

Convivencia de abuelos y nietos en el mismo hogar

Son muchos los casos en los que los abuelos y sus nietos en edad escolar viven en el mismo domicilio. Esto hace que se deban extremar las precauciones para que los más pequeños no se conviertan en portadores del virus y se conviertan en una vía de entrada en el hogar. Además, en algunos casos, estos abuelos son también usuarios de servicios para la dependencia como centros de día o teleasistencia, lo que puede también convertirse en una vía de contagio del virus.

Abuelos “niñeros”

En un momento en el que la palabra conciliación ha ganado más peso que nunca y donde muchas de las actividades extraescolares que ayudan a mantener a los más pequeños ocupados fuera de sus horas lectivas han sido canceladas, son muchas las familias que acuden a los abuelos para que puedan estar al cuidado de sus nietos mientras sus padres trabajan e incluso para que vayan a recogerles a las escuelas. Esto hace que, aunque no necesariamente convivan en el mismo domicilio, sí que haya un contacto directo abuelo-nieto, lo que puede multiplicar los riesgos. En esta línea, algunas regiones como la Comunidad de Madrid han pedido en sus recomendaciones para la vuelta a las aulas que en la medida de lo posible los abuelos no acompañen a los alumnos a los centros.

Cambios en los planes oficiales con los abuelos como solución de emergencia

Uno de los casos posibles (y que de hecho ya ha ocurrido con las escuelas británicas en Canarias) es que en función de la evolución de la situación epidemiológica algunas Comunidades Autónomas hagan cambios de última hora en las decisiones sobre apertura de centros y esto deje a los padres sin alternativas para el cuidado de sus hijos y la necesidad de ir a trabajar. Esto puede llevar a que los abuelos se conviertan en la “solución de emergencia” para que los niños no se queden solos, lo que puede exponer a los mayores a situaciones de riesgo.

Trabajadoras de residencias y madres

Otro de los puntos de atención es, precisamente, las residencias de mayores. Este sector enfrenta uno de los principales retos de toda la sociedad: que el virus no vuelva a entrar en estos centros.

Una de las posibles vías de entrada del coronavirus en los centros es a través de las trabajadoras y trabajadores del sector, muchos de ellos con hijos en edad escolar y que pueden convertirse de manera involuntaria en portadores del mismo. Por ese motivo es fundamental contar con los equipos de protección necesarios para realizar las labores, y las administraciones deben velar porque los centros de atención a la dependencia puedan acceder a los mismos.

Otro reto derivado de esta vuelta a las aulas es la posibilidad de que, debido a cuarentenas por contactos de sus hijos, muchas trabajadoras y trabajadores no puedan acudir a sus puestos de trabajo. Esto puede suponer que falte personal en residencias, centros de día y otros servicios de atención a la dependencia.

Desde el sector de la dependencia necesitamos que se tengan en cuenta a nuestros mayores a la hora de tomar decisiones sobre la vuelta a las aulas. Estas medidas tendrán, seguro, efectos sobre toda la población: pero se debe poner el foco, especialmente, en seguir protegiendo a nuestros mayores ya que son el eslabón más débil. Confiamos en que las diferentes administraciones públicas puedan coordinarse para velar por la salud de todos y para ello nos encontrarán a su lado, trabajando y contribuyendo a mejorar la situación día a día.