AESTE alerta en el encuentro organizado por el Banco Mundial del déficit estructural de profesionales en los cuidados y subraya el compromiso del sector para avanzar en soluciones relacionadas con la movilidad laboral
- La patronal española de la dependencia ha evidenciado que su compromiso para apoyar iniciativas que permitan avanzar en la migración laboral es firme, siendo necesario para ello garantizar la seguridad jurídica para las empresas, impulsar la corresponsabilidad público-privada y desarrollar políticas que garanticen la permanencia y respondan a las expectativas de las personas que migran a España para trabajar en el sector de los cuidados.
- Josune Méndez, secretaria general de AESTE, señaló: “El sector tiene disposición de contribuir a este tipo de iniciativas, porque la necesidad de profesionales que se incorporen al sector es muy importante, pero el modelo tiene que ser viable y estar bien diseñado”.
La Asociación de Empresas de Servicios para la Dependencia (AESTE) ha advertido en el encuentro internacional sobre el futuro de la migración laboral y la movilidad de talento en América Latina, organizado por el Banco Mundial, la relevancia de buscar soluciones coordinadas y eficaces para uno de los mayores retos estructurales a los que se enfrenta el sector de la dependencia en España: el déficit de profesionales, siendo algo que pone en grave riesgo la sostenibilidad de los cuidados.
La secretaria general de AESTE, Josune Méndez, trasladó esta preocupación durante su participación en el encuentro, que reunió a gobiernos, organismos internacionales, centros de formación y empresas para debatir sobre nuevas fórmulas de cooperación en materia de empleo y movilidad laboral entre América Latina y España..
La participación de AESTE se enmarca en una misión de alto nivel organizada por el Banco Mundial, que ha incluido durante una semana reuniones institucionales y visitas a centros de formación, entre otros, en Ecuador y Colombia para analizar modelos de capacitación y movilidad laboral internacional vinculados al sector de los cuidados. En el encuentro se evaluaron las oportunidades que ofrecen los Global Skills Parnerships (GSP): acuerdos bilaterales de capacitación y movilidad laboral, que implican un importante componente de inversión del país de destino en el capital humano del país de origen.
Durante la mesa redonda dedicada a la formación en origen, la inversión privada y la cofinanciación para la movilidad laboral, Méndez explicó que, ante el envejecimiento de la población y la creciente demanda de profesionales, las empresas del sector tienen un “compromiso claro” en impulsar alianzas internacionales que faciliten la incorporación de nuevos profesionales al sector.
En este contexto, la cooperación con países de América Latina se perfila como una vía estratégica para formar y atraer profesionales. No obstante, este interés requiere de elementos que garanticen su viabilidad.
“El sector tiene disposición de contribuir a este tipo de iniciativas, porque la necesidad de profesionales en el sector es muy importante, pero para que funcione, el modelo tiene que ser viable y estar bien diseñado y equilibrado. Las empresas pueden aportar demanda real de profesionales, conocimiento del puesto y capacidad de integración, pero necesitamos seguridad jurídica y procesos ágiles que permitan una incorporación efectiva de trabajadores formados”, señaló Méndez.
En este sentido, AESTE subrayó la importancia de avanzar en marcos claros de migración laboral, el reconocimiento ágil de cualificaciones, garantizar el cumplimiento de las expectativas de las personas que migran —con políticas que favorezcan su integración y permanencia— y asegurar la corresponsabilidad público-privada en este tipo de iniciativas.
“El riesgo no puede recaer únicamente en las compañías. No olvidemos que hablamos de un servicio esencial para nuestra sociedad y de un problema estructural”, añadió Méndez durante el foro.
Contar con la certificación necesaria: una de las principales barreras
Uno de los principales obstáculos para la incorporación de profesionales formados fuera de España es el proceso para contar con la certificación necesaria. En un sector como el de los cuidados, donde la cualificación es imprescindible, España exige una titulación específica para poder ejercer como cuidador o cuidadora.
“Cuando miramos oportunidades hacia el exterior, tenemos que encontrar alternativas compatibles con estas exigencias”, explicó Méndez, advirtiendo de que, sin mecanismos de reconocimiento adecuados, los profesionales formados fuera de España no podrán ejercer, pese a contar con formación y experiencia.
Para superar esta barrera, AESTE propone avanzar en fórmulas que permitan establecer equivalencias con centros de formación y programas formativos concretos en países de origen, como los analizados en Colombia y Ecuador, de modo que la formación adquirida pueda tener validez tanto en esos países como en España.
Nuevas competencias para el profesional de los cuidados
Durante su intervención, Josune Méndez también presentó las conclusiones de un estudio reciente impulsado por el Foro Técnico de Formación, AESTE y la UNIR, que analiza las fortalezas, pero también las brechas y necesidades emergentes de los profesionales del sector.
El informe concluye que los contenidos formativos están desactualizados y que los cuidadores requieren hoy nuevas competencias que van más allá de las tareas asistenciales tradicionales.
Entre las habilidades más demandadas destacan las competencias emocionales y relacionales, las competencias digitales, las relacionadas con la intervención conductual, competencias psicosociales, y aquellas relacionadas con la adaptación a los nuevos modelos de cuidados.
“El perfil profesional del cuidador es hoy más complejo y más relevante que nunca”, subrayó Méndez.
Un reto global que exige soluciones compartidas
La participación de AESTE en este encuentro internacional ha permitido no solo trasladar la realidad del sector en España, sino también compartir experiencias, identificar oportunidades y avanzar en la construcción de soluciones concretas junto a actores públicos y privados.
A lo largo de las jornadas celebradas en Ecuador y Colombia, la asociación ha insistido en la necesidad de impulsar modelos de cooperación internacional que incluyan, formación, empleo, políticas de integración y movilidad laboral de forma ordenada, eficaz y sostenible.
Solo a través de un enfoque conjunto, ágil, bien estructurado y que beneficie a todas las partes, será posible dar respuesta a un desafío que trasciende fronteras: garantizar la disponibilidad de profesionales y asegurar la calidad y sostenibilidad de los sistemas de cuidados.


